jueves 27 de enero de 2011

Respuesta de un cagón a D. Alejandro Sanz

Leo en Un respeto a las canas una colección de tweets del músico afincado al otro lado del Atlántico, para alivio de su economía y perjuicio de la hacienda pública española (eso dicen), D. Alejandro Sanz, que me tacha, porque me siento señalado, como cagón a través de lo que en apariencia es una muestra de enseñanza de solidaridad.

“A los que me atacan con tanta pasion.. Usenla para ayudar donde hay injusticias de verdad. No sean cagones. A mi me resbala. Demuestren que estan a favor de los derechos.. De los derechos de los niÑos con sida en africa a tener medicacion a su alcnce. No me jodan con estupideces… Saben que los derechos de los creadores son legitimos… Y si despues de todo esto todavia son capaces de poner en duda que una idea tiene que ser protegida entonces vangan conmigo a los pueblos de africa y vean el talento y si no tienen huevos callense cagones.”

Y verá usted, señor Sanz, iba a responderle, duramente, pero con respeto y medida. Pero entonces alguien me contó que había que aprender a perder el respeto a quien no te lo guarda. Que el respeto es algo mutuo. Usted, sus palabras, hablan y lo etiquetan sobradamente.

Yo, con la misma falta de respeto que muestra hacía mí (y hacia los miles que no pensamos como usted), expresándome en un lenguaje que a buen seguro comprenderá mejor que cualquier otra reflexión largamente explicada, de sus palabras e intento de enseñanza solidaria pienso que no tienen mejor lugar que...


Al igual que los argumentos y refritos de la Coalición de Creadores también tienen su sitio ahí. Como verá, efectivamente, he sabido ponerme a su altura. No me ha hecho falta mucho tiempo ni una gran inteligencia.

Eso sí, usted no se preocupe, en España los internautas tenemos mala memoria y, por lo general, en su próximo concierto, pese a la facilidad para llamarnos cagones o piratas o ladrones o delincuentes, volveremos a estar allí.

De todas formas, por si la cosa le sale amarga en su próxima visita, prevenga que no vaya a coger el mismo camino su éxito que el de Ramoncín© (marca registrada de D. José Ramón Julio Martínez Marquez, utilizada aquí como parte del argumento de opinión dentro del texto).

¡Quede con Dios, señor Sanz! ¡O con sus derechos y los de su distribuidora! Y si puede ser, recoja lo de más arriba. No, eso no, más arriba, a sus palabras me refiero. Y se las lleva para casa, como recuerdo.

2 comentarios:

rosscanaria dijo...

Me ha gustado mucho lo que le dices a Alejandro Sanz, se merece eso y más por ser tan ...
Besicos de lindo fin de semana Ángel,

Anónimo dijo...

La chuleria de este elemento es presentable